Este espacio es una contribución del CEVAD para que las Organizaciones Sociales lo puecan utiliar en la planificación e implantación de los proyectos que acometen para un mejor funcionamiento de la sociedad

Ciudades Seguras e Inclusivas es una iniciativa de investigación cofinanciada que tiene como objetivo la generación de conocimiento científico acerca de las conexiones entre la violencia, la pobreza y las desigualdades urbanas, y sobre las estrategias más eficaces para reducirlas. Esta iniciativa es gestionada por el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá (IDRC) con apoyo del Departamento para el Desarrollo Internacional (DFID) del Reino Unido.

 En 2007, el mundo se convirtió en una sociedad predominantemente urbana. Se estima que tres cuartos de la producción económica mundial ocurre en las ciudades. La urbanización abre a los pobres la posibilidad de mejorar el acceso a empleo, bienes y servicios en los países en desarrollo y más allá, por el hecho de que la globalización tiende a conectar a las ciudades de todo el mundo.

 Sin embargo, la urbanización también ha traído consigo nuevos retos en cuanto a conflictos, violencia, pobreza y desigualdades. El importante Informe sobre el Desarrollo Mundial, publicado por el Banco Mundial en 2011, destaca la gravedad de la violencia entre los problemas del desarrollo. Su análisis señala hasta qué punto la violencia se transforma, pasando a ser menos estructurada alrededor de las nociones de guerra civil y de conflicto y más centrada en la violencia criminal, el terrorismo y el malestar social.

 El Informe también destacó la estrecha relación entre la violencia y la pobreza, subrayando la cruda realidad de que todavía ningún estado frágil de bajos ingresos o afectado por conflictos ha alcanzado ni uno solo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Las repercusiones de la violencia en el desarrollo humano son considerables y variadas. Incluyen costos directos medidos en pérdidas de vidas humanas y lesiones físicas, y costos indirectos tales como traumas psicológicos, desplazamientos de poblaciones, y crecimiento económico reducido. Las ciudades hoy en día son centros de violencia multifacética.

 La violencia criminal y organizada, asociada en ciertos países con el tráfico de drogas se ha entrelazado con la política nacional. Las pandillas y las milicias han pasado a sustituir a la autoridad pública, ofreciendo protección a las comunidades, muchas veces a un alto precio. La violencia social, incluida la violencia en la esfera doméstica, también constituye un problema grave, especialmente para los jóvenes vulnerables y las mujeres que viven en esos entornos.

 En respuesta a estos desafíos, el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá (IDRC) y el Departamento para el Desarrollo Internacional (DFID) del Reino Unido han lanzado Ciudades Seguras e Inclusivas. Este esfuerzo de colaboración se propone generar una base de evidencia sobre las conexiones entre violencia urbana, desigualdad y pobreza, así como identificar estrategias eficaces para abordar estos desafíos.